¿Por qué la lana y la cachemira necesitan cuidados especiales?

Las fibras naturales como la lana y la cachemira son proteicas, es decir, están compuestas de queratina, la misma proteína del cabello humano. Esto las hace especialmente sensibles al calor, la fricción y los detergentes alcalinos. Un lavado incorrecto puede provocar encogimiento irreversible, apelmazamiento o la aparición de bolitas (pilling).

Sin embargo, con los cuidados adecuados, estas prendas pueden durar décadas y mejorar con el tiempo.

Cuándo lavar la lana y la cachemira

Una de las mejores noticias: no necesitas lavar estas prendas con frecuencia. La lana es naturalmente antibacteriana y autorregulable. En la mayoría de los casos, bastará con:

  • Airear la prenda colgada durante unas horas tras cada uso.
  • Lavar cada 3-5 usos, o cuando haya manchas visibles.
  • Guardar siempre la prenda limpia al final de la temporada para evitar polillas.

Cómo lavar a mano (método recomendado)

  1. Llena un recipiente con agua fría o tibia (máximo 30°C). El cambio brusco de temperatura es el principal enemigo de la lana.
  2. Añade un detergente específico para lana o uno neutro para prendas delicadas. Evita la lejía y los detergentes con enzimas.
  3. Sumerge la prenda y muévela suavemente con las manos durante 2-3 minutos. No frotar ni retorcer.
  4. Aclara con agua a la misma temperatura. Un cambio de temperatura al aclarar puede provocar encogimiento.
  5. Exprime con cuidado: envuelve la prenda en una toalla seca y presiona suavemente para absorber el exceso de agua. Nunca escurras retorciendo.

¿Se puede usar la lavadora?

Sí, pero solo si la lavadora tiene un programa específico para lana o delicados. Asegúrate de:

  • Usar una bolsa de malla para proteger la prenda.
  • Seleccionar agua fría (30°C como máximo).
  • Reducir al mínimo el centrifugado (400-600 rpm).
  • Usar detergente para lana, no el detergente habitual.

Cómo secar correctamente

El secado es tan importante como el lavado. Sigue estos pasos:

  • Nunca cuelgues la prenda mojada: el peso del agua la deformará y alargará los hombros.
  • Sécala en plano sobre una superficie limpia o una rejilla de secado, dándole su forma original.
  • Evita la luz solar directa y las fuentes de calor (radiadores, secadora).
  • Dale la vuelta a mitad del proceso para que se seque uniformemente.

Cómo guardar la lana y cachemira

El almacenamiento correcto evita las temidas polillas y mantiene la forma de las prendas:

  • Pliega siempre, no cuelgues: las perchas deforman los tejidos de punto.
  • Guarda con bolsitas de cedro natural o lavanda como repelente natural de polillas.
  • Usa bolsas herméticas o cajas de almacenaje para la temporada fuera de uso.
  • Asegúrate de que la prenda esté completamente limpia antes de guardarla.

Cómo eliminar el pilling (bolitas)

El pilling es normal y no indica mala calidad. Para eliminarlo de forma segura, usa un quitapelusas o depilador de ropa eléctrico. Pásalo con suavidad sobre la superficie de la prenda con movimientos lentos y circulares. Evita las cuchillas manuales si no tienes experiencia, ya que pueden dañar el tejido.

Resumen rápido

AcciónRecomendadoEvitar
LavadoA mano o programa lana 30°CAgua caliente, centrifugado fuerte
SecadoEn plano, a la sombraSecadora, sol directo, colgar
AlmacenajePlegado, con cedroPerchas, sin lavar